Consejos para reducir la ansiedad en tu vida diaria

1. Mejora tu sexualidad

La sexualidad es una necesidad del ser humano, tan natural como comer, dormir o descansar. A pesar de ello, Consejos para reducir la ansiedades muy frecuente que por las agresiones del día a día, pueda llegar a tener muy poca o mala cabida, por lo que es frecuente que se vaya desatendiendo y posponiendo hasta llegar a ocupar un lugar insignificante. Este progresivo empobreciendo de la propia vida sexual, suele ser consecuencia de que la vamos apartando para atender a lo que consideramos «nuestras prioridades», debido al gran número de exigencias al que tenemos que hacer frente, o bien porque no llegamos a dicho momento íntimo en muy buenas condiciones (cansancio, prisa, estrés) para poder disfrutarla, y por ello decidimos aplazarla. Todo hace que no tengamos una verdadera predisposición sana para encararla de la manera natural, pues demoramos o empobrecemos las circunstancias que determinan una adecuada predisposición.

Es importante atender tanto la cantidad, como la calidad de las interacciones:

  • Apela a tu creatividad y busca formas diferentes de aproximación física: divertidas, pasionales,
    románticas, etc. 
  • Organiza tu tiempo y obligaciones para buscar huecos, quien quiere puede.

2. Mejora tu estado físico

Hacer deporte de manera moderada es algo que habitualmente toda persona suele proponerse alguna vez, peroConsejos para reducir la ansiedad como otras muchas cosas, supone ajustar la actividad rutinaria del día a día para dejar algún hueco disponible para tal necesidad. En la mayor parte de los casos todo queda en un «a ver si busco tiempo y empiezo a hacer deporte»,… frustración. Todos hemos experimentado alguna vez la sensación de bienestar después de hacer ejercicio.

  • Prioriza lo que es indispensable y saca algunos pequeños ratos para salir a andar, correr, jugar al pádel, montar en bicicleta, etc. Ni se trata de «o dedico todos los días una hora, o mejor no hacer nada».

3. Mejora tu descanso

Es importante tener en cuenta tanto el descanso directo, como el indirecto, de cara a obtener beneficios
sustanciales. Me refiero a descanso directo a conductas como dormir, sentarse o tumbarse. Éstas se encuentranConsejos para reducir la ansiedad muchas veces contaminadas o alteradas cuantitativa y cualitativamente por las rutinas diarias; «no paro de hacer cosas, no me he sentado en todo el día, estoy agotado/a», «me he levantado cansado/a, no he dormido mucho, porque me acosté demasiado tarde viendo una película»…

En cambio, el descanso indirecto, hace alusión a la realización de actividades que suponen algo distinto a lo que rutinariamente estamos acostumbrados a hacer, algo gratificante que nos aporta un sabor muy agradable. Ejercen un efecto parecido al conseguido mediante la ventilación de una habitación, abriendo puertas y ventanas, en la que se pasa de un ambiente viciado y cargado a otro fresco y limpio. «Aunque estemos entre semana hoy es un día diferente para mí, he quedado con mis amigos/as para ir a tomar algo», «qué bien, hoy empiezo mis clases de baile», «mi partido de pádel de los miércoles es intocable», «qué me relaja cocinar cuando llego a casa»…

  • Haz huecos para oxigenarte y desintoxicarte del trajín diario y ocúpalos con actividades gratificantes. El permitirnos tener «nuestros momentos», además nos permitirá sentirnos presentes en nuestras propias vidas, no vivir como autómatas que simplemente cumplen un guión prefijado.

4. Mejora tus relaciones sociales

Las personas somos seres sociales por naturaleza. En muchas ocasiones, se asume que es difícil poder quedar con otros para hacer cosas, pues todos estamos muy ocupados. Otras veces, nos justificamos con que estamos demasiado cansados, o que hace mucho tiempo que no vemos a tal o a cual amigo/a o conocido/a. Recuerda Consejos para reducir la ansiedadcómo te sueles sentir después de una quedada con alguien a quien quieres o te cae bien, o después de una gran reunión social.

  • Aproxímate y rodéate de personas con las que te sientas a gusto y, queda con ellas, llámalas por teléfono, planea actividades, y mantén el hilo conductor de una comunicación continúa y fluida.

Y a pesar de todo, si piensas que solo puedes realizar un pequeño cambio dentro de tus rutinas diarias, piensa que por ahí se empieza, que es un buen primer paso, ya lo irás mejorando. Y sobre todo, recuerda que, UN POCO ES MUCHO MÁS QUE NADA.